Una vez presentado el blog, es hora de empezar a publicar, no con un tema baladí sino que iremos "al grano", con un asunto que posiblemente traiga cola.
Hartos estamos de leer las acusaciones a Castilla como "españolista" y centralista, normalmente venidas de parte de una izquierda española poco documentada y culta, que trata de erradicar los sustantivos "Castilla" y "Castellano" allá donde se encuentren, ya que lo no castellano dentro del Estado Español "mola" y es enemigo del centralismo. El otro lado de la incultura no nos ofrece mucho más, con una derecha que simplemente intenta pasar por el Estado su apisonadora empeñados en hacer creer que la española es una única realidad, una e indivisible. Castilla simplemente, les da igual.
Esta tierra soportó durante la dictadura nacionalista de Franco, la mayor de las sangrías poblacionales que ha sufrido un pueblo del Estado Español en período similar de su historia. Los registros de evolución de la población están para testificarlo.
Como ejemplos de esta funesta política tenemos la implantación de toda la industria estatal en las zonas periféricas costeras o en Madrid, o la ejecución de la única sangría hídrica que soporta una cuenca hidrológica de todo el Estado: el Trasvase Tajo-Segura.
Y lo sigue soportando, porque no se les ha antojado acabar con esta injusticia ni a los herederos del régimen franquista, ni tampoco "a los de enfrente", sus enemigos ignorantes que tienen a Castilla como "sinónimo del mal, del centralismo".
Sangría tal, que esta consiguiendo casi aniquilar el río más largo de la Península, una pieza insustituible del patrimonio natural y cultural no ya español, sino ibérico. Pero bien, parece ser que dicho patrimonio nos importa más a los malvados castellanos, que a aquellos "libertadores anticentralistas", o a los otros "defensores de la única patria española".
Otro ejemplo de dicha política lo tenemos en una red carreteras de alta capacidad plenamente radial, directamente de Madrid a las áreas costeras de la periferia peninsular dejando totalmente de lado la inmensa mayoría de las ciudades castellanas. Error que hoy se repite de nuevo en la planificación de la nueva red ferroviaria de Alta Velocidad. La España de la "rueda de bicicleta": de la megalópolis madrileña a las regiones costeras a toda velocidad por alguno de los "radios de la rueda", sin mirar siquiera a Castilla. Total, si es un desierto. Si "sobra agua" luego en ese desierto, paradójicamente, se manda con un "trasvase solidario" al centro o a los bordes de la rueda, y se acabó.
Llegamos así al momento presente, en la España de finales del 2009. Este blog no pretende ser de ningún partido político, pero sí que se declara total enemigo de los dos mencionados indirectamente, que no han movido un dedo, ni demostrado el menor respeto por Castilla en todos los años de democracia, sino que la han ignorado y utilizado enfrentando a su población a otros pueblos del Estado para su beneficio electoral exclusivo, poniendo en unos lugares una cara, y en Castilla otra.
La Castilla que quiere representar este blog es una que ya está harta de ellos y de sus políticas de exterminio cultural y expolio patrimonial. Una Castilla que reivindica su derecho a existir, simplemente.
Sin poner cortapisas encima de ninguno de los otros pueblos españoles, para que en su territorio utilicen sus recursos como mejor les parezca, promuevan su cultura libremente, y se desarrollen como pueblos, sin perjudicar a los demás. Ello será beneficioso para España en su conjunto, a la que respetamos. Pero no podemos admitir nuestra aniquilación, ni por ella, ni contra ella.
Castilla quiere existir. Castilla quiere su espacio en el siglo XXI. Tiene importantes contribuciones que hacer al mundo.
Ese es el espíritu de este blog.
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