En esta entrada comentaré porqué elegí la imagen del título del blog.
En ella tenemos el Puente de San Martín de Toledo. Original del bajomedievo castellano, fue construído en el siglo XIII, aunque con posteriores modificaciones, ha cumplido junto con el de Alcántara su función siendo el paso al sur del Tajo desde Toledo hasta finales del siglo XX.
Este puente ha sido todo este tiempo el paso de miles de personas, toledanos y foráneos, más o menos importantes, en tiempos de paz o de guerra; los ganados de La Mesta; tuvo incluso casas dentro hasta el siglo XVII, incluída la del Alcalde de la ciudad; vehículos a motor en el siglo XX; y finalmente miles y miles de turistas.
Y como no podía ser menos siendo pieza fundamental de la inacabable lista de patrimonio histórico toledano, tiene también su propia leyenda aunque no viene al caso.
Debajo tenemos algo innombrable en el antiguo cauce del poderoso Tajo, que en tiempos geológicos creó el abrupto tajo -quizá el que le diera el mismo nombre al río- que hizo que fuera elegido su lugar como emplazamiento defensivo, dando origen a la misma Toledo.
Una enorme cloaca ocupa actualmente su lugar, como resultado de la política hidrológica totalmente funesta llevada a cabo por el Estado Español, combinando un Trasvase injusto y asesino en su misma cabecera, y de la aglomeración urbana de la capital del país, que genera todos esos metros cúbicos de residuos líquidos mal depurados, que se dejan arrastrar valle abajo por el antiguo cauce del Tajo.
En mi blog el puente representa un orgulloso pasado. El pasado castellano de fuerza creadora tal, sobresaliente entre sus contemporáneos, que edificó ese puente que ha resistido a mil embates de la historia, para llegar a hoy día convirtiéndose en Patrimonio de la Humanidad -de los que por cierto, tenemos muchos ejemplos en Castilla-. El puente representa ese pasado, y la unión de los castellanos, igual que en los billetes de euro los puentes representan la unión de los pueblos de Europa.
La cloaca, que no río, representa el presente, el presente turbio y sucio que asola Castilla. Hablamos de estos ríos que se roban, pero también de carreteras que no se construyen, de pueblos y comarcas enteras que se abandonan, de cultura, tradiciones, patrimonio natural, cultural, arquitectónico... que se pierde. De bosques que se queman por el abandono que sufren. De cómo los van sustituyendo urbanizaciones planificadas por cuatro caciques que se enriquecen despilfarrando los recursos de todos.
Cuando hoy el resto de Europa está consiguiendo recuperar todos sus ríos, tras haber sufrido mucho las consecuencias de la Revolución Industrial, en Toledo, en Castilla seguimos sufriendo esta mierda -nunca mejor dicho-. Sufriendo en silencio, como quien dice, también literalmente.
La enfermedad grave que afecta a la Castilla de hoy es su silencio. Su silencio ante todos los viles atropellos y zancadillas que se ponen a su desarrollo necesario como pueblo. Su silencio ante tanto canalla, tanto de fuera como de dentro, que siguen dañándola conscientemente, que siguen haciendo girar la espiral de destrucción.
La barandilla de la izquierda representa el blog, el punto desde el que observamos esta triste dualidad.
Este blog pretende poner su granito de arena para decir ¡basta ya!. Basta ya de silencio. Como tiene derecho a existir el Tajo, también Castilla tiene derecho a existir, y a reconducir su desarrollo como determine, de manera acorde a este siglo XXI.
PESCA DA LAMPREIA NO CONCELHO DE ALMEIRIM
Hace 2 días
Estás enlazado en "La vieja aldea". Saludos ;)
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